YO OPINO PORQUE OPINAR ES IMPORTANTE

Algunos meses atrás, uno de esos portales donde publica gente importante y famosísima de la red social más inteligente de toda la interné me hizo una invitación para tener una «columna de opinión» en sus parcelita digital. Me sentí halagado. ¡¿Yo?, todo un opinador!, me dije con admiración mientras me miraba asombrado en el reflejo de la pantalla del computador. Me embargó una felicidad desconocida para mí: la felicidad de creer que mis opiniones respecto a cualquier tema podrían ser interesantes para un montón de gente que no conozco, y cuyo desconocimiento y falta de interés son recíprocos.

      En los breves segundos que duró la emoción de parecerme a Obdulio Gaviria o a la niña esta «depordios» (guardando la distancia de amor a los animales), se me ocurrieron cinco mil temas de importancia capital para el sostenimiento del mundo. Temas que serían la envidia de Hunter Thompson, del mismísimo Foster Wallace cuando escribe Hablemos de Langostas; obvio, seguramente los versados en el difícil e incomprendido oficio periodístico, me dirán que ellos no hacían columna de opinión sino crónica, de un modo tan genial que inventaron una ruta por donde se copiaron los demás. El periodismo, siempre a la vanguardia de la novedad.

    El caso fue que estaba yo ahí, asombrado de mí mismo, sintiéndome genial, ambulando los tortuosos caminos de los temas fundamentales para la humanidad y de los cuales escribiría para gente vital en mi existencia, cuando recordé que en esencia soy pobre. Y pensé: una vaina tan difícil como escribir, debe ser remunerada en proporción. Pregunté a los directores del portal y ellos, muy corteses, me respondieron que era un ejercicio comunitario, de apoyo mutuo por construir un lugar para la opinión libre, opinión crítica, al margen de la institucionalidad dominada por intereses políticos y censuras morales y económicas. En resumen, la utopía que soñó Tomás Moro pero en términos de opinadero digital. Algo así como una comunidad jipi sesentera pero sin tanto pipí bamboleante y más bien palabras de libertad, opiniones tozudas y profundas: Mayo del 68 pero con buen diseño. En definitiva, eufemismo más, eufemismo menos, iba a regalar mi tiempo, mis palabras, mis temas fundamentales para la humanidad, solo por el regodeo solaz de poder decirle a mis «amiwis» del Twitter que tenía una columna de opinión, mientras mi texto generaba visitas al portal y yo seguía vendiendo mis libros para comprar cigarrillos. Una oportunidad cuyo desaprovechamiento sería una estupidez tan grande y profunda como mis temas.

     Luego, por alguna extraña razón, recordé que tenía un blog. Un blog cuyo tráfico, si bien no inmenso, sí es fiel en visitantes. Recordé que cuando solía subir mis cuentos aquí (cuentos de 8-15 páginas), había un número fijo de visitas y pues que leyeran o no, eso no importa para el periodismo New Age. VISITAS, eso es todo. Y me dije: Don Bruno, haga contracultura, abajo el opinoterrorismo, viva la libertad de morirme de hambre y de perder el tiempo escribiendo columnas de opinión donde solo gana WordPress por el tráfico. ¿Y por qué que gane WordPress (grandes terratenientes de las parcelas digitales) y no un portal nuevo, nativo, prometedor? Por una razón simple: porque no se me da la gana. Respuesta irrebatible.

     Con esta entrada inauguro una nueva etapa en este blog. Abierto durante muchos años sin ningún fin, ahora tiene un fin: hablar la mierda que quiero y sobre los temas fundamentales en mi columna de opinión semanal donde haré lo mismo que hace todo el mundo con su columna de opinión: hablar mierda de nada y para nada y luego decir que fue muy importante para el mundo lo que un don nadie tenía para decir y que ustedes no me entienden porque la genialidad de un periodista de opinión se mide por la incapacidad natural de no poner una coma donde se le requiere sino de exigir un lector inteligente y ávido de recibir la buena opinión de quien se atreve a perder media hora de su vida escribiendo sandeces desgastantes e intrascendentes para la gente.

    Perdonarán ustedes mi falta de experticia en la opinadera. ¿Por qué escribir una columna de opinión? Mejor, ¿por qué no escribirla? Si todos la escriben, ¿qué lo detiene a usted? ¿Son sus sandeces de autoregodeo onanista narciso menos importantes que las de cualquiera? Este es un espacio abierto, si quiere yo también le abro su espacio y le dejo opinar. Quería hablarles de la mandinga afrocubana, pero decidí opinar sobre las columnas de opinión. Gracias por perder el tiempo. Esto es periodismo, ¡de opinión!, no espere buena ortografía… ni opinión verdadera.

Una Serendipia y Una Perversión

En el siglo XVII, Gottfried Leibniz escribió que las coincidencias no existen. Construyó todo un sistema basado en la predestinación y en la posibilidad de que cada hecho, por pequeño que sea, afecta el transcurso de la vida y se hacer relevante para el futuro; como fichas de dominó que caerán siempre del mismo modo sin importar cuántas vertientes haya. Si conociéramos el futuro sabríamos que cada ínfimo acontecimiento, que cualquier encuentro fugaz con una persona sin importancia, son una premonición.

DOS MITADES DE MAR

don_quixote_1-237x300Yo tenía una tía que un día, cuando era niña, recogió una concha muy bonita en una playa del mar del norte. A millares de kilómetros de allí, más o menos por la misma época, un niño recogía una concha en una playa australiana.

Pasaron 20 años y el niño creció, vino a Inglaterra y se enamoró de mi tía, con la que se casó. Los años pasaron, tuvieron hijos y, por <<casualidad>>, un buen día guardando cosas y recuperando otras, encontraron las conchas de mar que ambos habían guardado desde que eran niños. Las dos conchas se parecían tanto, que las pusieron de lado y las confrontaron. Con sorpresa vieron que habían recogido dos mitades de una misma concha.

LANGELAAN, George. LOS HECHOS CONDENADOS. Enciclopedia Horizonte. ED. Plaza y Janés. 1972.

De todas las obsesiones que me acompañan, la relacionada con las desviaciones del comportamiento sexual es quizás la que ocupa más espacio de lectura y escritura. Valdría mejor decir que no sólo la desviación sexual, sino todo comportamiento que la sociedad considere fuera de la moral causa en mí una fascinación obsesiva. Fascinación enfocada no a la morbosidad llana, sino a la etiología o patogénesis de la desviación.

CASO 33 COPROLAGNIA/LESBIANISMO

Señorita X. de 26 años de edad. A los 6 años practicaba en sí mimissingp03sma el cunnilingus; después, hasta los 17, la masturbación solitaria en cada oportunidad. Desde entonces, el cunnilingus con diversas amigas, a veces adoptando el papel pasivo y otras el activo, terminando siempre con una eyaculación y, desde hace años, la coprolagnia: su mayor deleite consistía en lamer el ano de sus amantes femeninas y en beber su sangre menstrual. También le entusiasmaba que la azotaran en las nalgas desnudas.

La idea de llevar a cabo la coprolagnia en el cuerpo de un hombre le resultaba repulsiva. Sólo obtenía satisfacción en el cunnilingus practicado por un hombre cuando imaginaba que lo hacía una mujer. Le repugnaba la cópula con hombres.

Sus sueños eróticos eran siempre de naturaleza homosexual y se limitaban a un cunnilingus activo o pasivo. Además de los besos mutuos le encantaba que la mordiesen violentamente, de preferencia el lóbulo de la oreja hasta causar hinchazón o hacerla sangrar.

X. siempre tuvo inclinación por las ocupaciones masculinas y gustaba de encontrarse con hombres como uno más. Desde los 10 hasta los 15 años trabajó en la cervecería de un pariente, vestida cuando le era posible con pantalones y con un delantal de cuero. Era indulgente y de buen carácter, se sentía feliz en su condición homosexual. Fumaba y bebía cerveza. Laringe pequeña femenina, senos mal formados, pies y manos grandes.

VON KRAFFT-EBING, Richard. PSYCHOPATHIA SEXUALIS. Edición en español por Editorial La Máscara. 2000.

Ojalá lo hayan disfrutado.

La importancia de haberse llamado Ernesto

Sabato (1)Anoche fue inevitable que mi cabeza fuera de nuevo a Lezama. La estatua de Ceres me recordó a Martín, al Greco y a Alejandra caminando desde atrás para construir un encuentro de esos que, dada su magnitud, cuesta tanto elaborar cuando pretendes ser un dios minúsculo. Esos momentos que en Sabato se entendían tan naturales que todos hemos esperado el día en que una Alejandra se prenda fuego frente al la tristeza que se nos metió en el alma.

Todo siempre será una premonición, decía Sabato y yo lo parafraseo groseramente, porque no quiero ir a los libros y repasarlos para hacer decentes mis recuerdos. Aunque en este caso, la premonición se había hecho espera. Todos comentamos que Sabato moría este año, además la vida parece haberle cumplido sus deseos de vivir dos mil años, o no morirse sin antes aprender de qué va la vida. Sus deseos que siempre fueron una condena.

No puedo hablar más que del Sabato que conocí gracias a un amigo que supo guiarme por lo mejor que he leído en mi vida. Un Sabato de papel, de recuerdos y de anécdotas. Como aquella vez que el editor de Común Presencia me contaba haberlo entrevistado mientras el escritor padecía un dolor de muelas. U otros tantos que me decían haberlo visto, haberlo saludado, haber comido en su casa. Y yo sólo podía emocionarme con esa atención estúpida que suelo prestar a los detalles. Pensaba en que esa mano, que también yo estrechaba, había estrechado la del viejo cascarrabias. Una emoción pueril en todo caso.

Y fue sólo mi culpa, o culpa del hado al que siempre es fácil adjudicarle lo bueno como lo malo, el haber visto en Sabato el yo que hubiese sido de haber nacido en 1911 en una patria que no es esta que me tocó en suerte. Claro, todo esto relativo al deseo, o a esa forma de deseo imposible que es la esperanza. 

No hubo otro escritor al que fuera tantas veces cuando me sentí perdido. Ninguno otro acompañó la Tristeza que fue mi modus vivendi durante tantos años. A nadie he citado tanto de memoria cuando fue necesario decir algo que salvara a alguien un poco del tedio y la desesperanza.

Lo leí mucho. Escribí en sus libros como lo hiciera Marcelo o R con letra pequeñita al borde de la página. Y muchas veces me vi garabateando, con palos sobre tierra, el nombre de Mi Alejandra y siendo tan pusilánime, enamorado y cándido como lo fue Martin. Me faltó irme al sur luego de que Mi Alejandra también hiciera algo similar a bañarse en gasolina y encenderse como una antorcha de miseria. 

Aún, si un día me encuentran por la calle, podrán escucharme recitar el cuento del Dragónprincesa, las disertaciones del Dr. Gandulfo y la historia de ése que se trepó desnudo a un farol, sólo para mirar desde arriba, que vendía chorizos,y que nos recordó que el Danubio nunca ha sido azul.

Al fin al cabo, para mí nunca existió esa carne que compuso a la persona de Sabato. Ese cuerpo que fue más cuerpo por su depresión y la muerte de su hijo. Para mí, sólo estuvo ese Sabato cansado de la luz, al que se le aparecía un alterego siniestro para incitarlo a la oscuridad. Ese Sabato que no cabía en el ego, que fue Fernando, Alejandra, Martín y sobre todo Bruno, de quien sepan de una vez saqué este nombre que me sirve de velo y de resguardo. No hubo otro. Yo no lo entrevisté con dolor de muela. No me paré furtivamente a su lado para salir junto a él en una foto. No le di la mano. Sin embargo, sé que fui parte de su cometido. Me dijo lo que tuvo que decirme como un abuelo al que se escucha, dándole a entender que no se la hace caso. 

Y como no quiero decir cosas ridículas o manidas de la muerte, sólo diré para terminar, que ahora yo caminaré junto a algún amigo y hablaremos a veces y callaremos otras más, como cuando se nos ha muerto alguien muy querido.

Cuando traducir no es opción: Palabras intraducibles.

lectorHace rato no actualizo esto porque el trabajo no me ha dejado tiempo. Aunque sigue sin tener sentido, cada vez son menos los que se pasean por este pedazo de nada. Pero, qué más se le hace. Ahí les dejo unas palabras de diferentes idiomas, las cuales son imposibles de traducir. Quedará a su juicio cuáles son las razones de la imposibilidad. Lo agarré de alguna página en inglés y de otra, les debo link porque se me perdió la página.

1. Toska

RusoVladmir Nabokov lo describe mejor que nadie: “Ninguna palabra del inglés traduce todas las facetas de toska. En su sentido más profundo y doloroso, es una sensación de gran angustia espiritual, a menudo sin una causa específica. En el aspecto menos mórbido es un dolor sordo del alma, un anhelo sin nada que nada haya que anhelar, una añoranza enferma, una vaga inquietud, agonía mental, ansias. En algunos casos podría ser el deseo por algo o por alguien en particular, la nostalgia, una pena de amor. En su nivel más bajo, se reduce al hastío, al aburrimiento.”

2. Mamihlapinatapei

Yagan (lengua indígena de Tierra del Fuego, Argentina) – “Es la mirada cargada de significado que comparten dos personas que desean iniciar algo, pero que son reacias a dar el primer paso para comenzar.”

3. Jayus

Indonesio – “Un chiste tan mal contado y con tan poca gracia que uno no puede hacer otra cosa que reirse”

4. Iktsuarpok

Inuit – “Salir para ver si alguien está viniendo.”

5. Litost

Checo – Milan Kundera, autor de La insportable levedad del ser: “He buscado vanamente en otras lenguas el equivalente de esta palabra, porque me parece difícil imaginar como alguien puede comprender el alma humana sin ella”. La definición más cercana es un estado de agonía y tormento creado por la visión repentina de la propia miseria.

6. Kyoikumama

Japonés – “Una madre que presiona despiadadamente a sus hijos para que obtengan logros académicos”

7. Tartle

Escocés – Ese momento de vacilación al presentar a alguien, porque te has olvidado su nombre.

8. Ilunga

Tshiluba (sudoeste del Congo) – Palabra famosa por su intraducibilidad, la mayoría de los traductores la definen como la altura moral de una persona “que está lista para perdonar y olvidar una primera ofensa, tolerarla una segunda vez, pero nunca perdonar ni tolerar una tercera ofensa”.

9. Cafuné

Potugués (Brasil) – “El acto de peinar a alguien suavemente con los dedos.”

10. Schadenfreude

Alemán – Bastante famosa por su significado, intraducible en la mayoría de las lenguas (no así en español), es complacerse maliciosamente con la desgracia ajena, o regodearse.

11. Torschlusspanik

Alemán – En contexto, esta palabra se refiere al “miedo a que disminuyan las oportunidades a medida que uno envejece.”

12. Wabi-Sabi

Japonés – Mucho se ha dicho de este concepto japonés, pero al usarla en una oración uno podría entender esta palabra como “una manera de vivir cuyo foco es encontrar la belleza dentro de las impefecciones de la vida, y en aceptar tranquilamente el ciclo natural de crecimiento y decadencia.”

13. Dépaysement

Francés – El sentimiento de no estar en el país de uno.

14. Tingo

Pascuense (Isla de Pascua) – Ojalá que no necesites usar esta palabra muy seguido, porque es “el acto de llevarse de la casa de un amigo los objetos que uno desea, pidiéndoselos prestados paulatinamente.”

15. Hyggelig

Danés – Su traducción literal sería algo así como “sentirse cómodo en un lugar acogedor”, pero estas palabras no pueden ni por asomo capturar la esencia de hyggelig; es algo que hay que experimentar para entender el concepto. Cuando pienso en hyggelig, pienso en buenos amigos, una cerveza helada y el fuego crujiente.

16. L’appel du vide

Francés – La necesidad urgente de saltar desde lugares altos.

17. Ya’aburnee

Árabe – Mórbida y bella al mismo tiempo, esta palabra significa “tú me entierras”, y alude al deseo de que uno se muera antes que su interlocutor, para no tener que sobrellevar su dolorosa ausencia.

18. Duende

Español – Si bien en sus orígenes esta palabra se usaba solamente para definir al espíritu fantástico del que -se dice-, habita en algunas casas, causando en ellas trastorno y estruendo, su significado se ha ampliado al encanto misterioso e inefable que hace que se produzcan las manifestaciones artísticas (como los duendes del cante flamenco).

19. Saudade

Portugués / Español– Traducible o no, es una de las palabras más hermosas del mundo. Originaria del portugués, fue incorporada a la lengua castellana y significa “soledad, nostalgia, añoranza”, aunque el sonido y la textura de saudade expresan esos sentimientos mejor que ninguna otra palabra.

20. Gaman

Japonés. Cada primavera, las familias japonesas ondean banderas con forma de carpa, un pez que nada contra la corriente y que simboliza para ellos el espíritu de gaman: la determinación para afrontar los obstáculos en la vida, de persistir en el intento con paciencia y dignidad, aún frente a aquellos desafíos que parecen insuperables

Vila-Matas explica a Vila-Matas.

Ya antes había dicho lo del amigo que recomendó la lectura de Vila-Matas. También, del libro de regalo y de la impresión de leer al español. Como la experiencia fue grata y el $tiempo$ no ha dejado que lea más al escritor, buscando por Internet encontré unas cuántas cosas que fueron interesantes y eso es lo que vengo a compartir aquí.

Una novela de Philip Roth describe los inconvenientes de la fama y lo difícil que es ser un escritor de renombre. Causa curiosidad que viendo la página de facebook ENRIQUE VILA-MATAS Leyendo a Vila-Matas, se vean toda case de comentarios a la obra y al escritor, muchos pidiéndole que lea la novela que ellos escribieron, otros contándole que lo han buscado por toda Barcelona para saludarlo y pasarle algunos escritos para que les dé su opinión. Pero como no vamos a hablar de los problemas de la fama, vuelvo a lo que me trae a escribir ahora.

En ese grupo de Facebook, Vila-Matas dijo que iba a escoger unas citas, puestas en el MURO por miembros del grupo,  y que las explicaría. Escogería algunas y diría de dónde vienen y cuál era el sentido y etc. Interesante ejercicio, que mantendrá al escritor cercano a sus lectores. Bueno, les voy a copiar las citas que ha escogido y las explicaciones que ha dado. Son citas de Enrique Vila-Matas explicadas por Enrique Vila-Matas. Aquí vamos.

1. CITA:  “¿Cómo conseguir ser tan infinitamente pequeño que uno desapareciera del todo?” de Doctor Pasavento en la página de Vila-Matas

EXPLICACIÓN:

“Esta frase no habría sido posible sin un apunte de Kafka: “Dos posibilidades: hacerse infinitamente pequeño o serlo. Lo segundo es perfección, o sea, inactividad; lo primero inicio, o sea, acción”. Son unas palabras que encabezan mi libro de relatos Nunca voy al cine (1982). Son de una humildad clarividente. Suponiendo que olvidemos el estado de inmovilidad del muerto y vivamos, hemos de saber que a lo máximo a lo que podemos llegar es a ser infinitamente pequeños. Eso ya sería ser mucho. Puede que el doctor Pasavento aspirara a ser infinitamente pequeño, quizás para después poder desaparecer mejor. En los tiempos actuales, por otra parte, lo infinitamente pequeño se está revelando más interesante que lo grande, o lo importante. Eso sucede, al menos, en el terreno científico. Ya decía Lichtenberg que la tendencia del hombre a fijarse en las minucias ha llevado a grandes cosas”.

2. CITA: “Es el pintor de lo que pasa cuando parece que no pasa nada” de  Dublinesca

Pintura de Hammershøi

EXPLICACIÓN:

“El pintor es Hammershøi, que convierte sus interiores de mansiones en lugares de inquietud hipnótica. Podría estar a punto de suceder algo, pero en ese momento, como en la plaza que Georges Perec examina en Tentativa de agotar un lugar parisino, “no pasa nada”. Nosotros, ¿qué preferimos? ¿Qué todo siga así y no ocurra nada? O por el contrario, queremos que suceda algo. Hemos de saber que si pasa algo, habrá de afectarnos a nosotros. ¿Qué elegimos? Yo elijo que pase la pregunta de largo”.

3. CITA: “Licores fuertes/como metal fundido”, que decía Rimbaud, seguramente su escritor preferido”. de Dublinesca.

EXPLICACIÓN:

“Son versos del Rimbaud de Mala sangre (que ha musicado Patti Smith). Para mí, lo más memorable de esta pieza visionaria está en esta zona: “Heme aquí en la playa armoricana. Ya pueden iluminarse de noche las ciudades. Mi jornada ha concluido; dejo Europa. El aire marino quemará mis pulmones; me tostarán los climas remotos. Nadar, aplastar la hierba, cazar, fumar sobre todo; beber licores fuertes como metal fundido –como hacían esos caros antepasados

en torno de las hogueras”.

4. CITA: “Tomé un día en secreto la decisión de no prepararme para entrar en el mundo, sino para salir de él sin ser notado” de Doctor Pasavento.

EXPLICACIÓN:

“La frase contiene en estado puro el espíritu prudente de Jakob von Gunten, el aprendiz de mayordomo de la novela de Robert Walser. Mientras se prepara en el Instituto Benjamenta para ser el día de mañana un perfecto cero a la izquierda, Jakob va proyectando –gran amante de las “despedidas a la francesa”- su mutis por el foro, su discreta salida de todo escenario. Nada tranquiliza tanto como irse”.

5. CITA: “Era una mujer muy fea y eso precisamente me excitaba muchísimo” de París no se acaba nunca.

EXPLICACIÓN:

“Tenemos del amor una visión muy incompleta y quizás por eso lo mitificamos tanto, olvidándonos de su ángulo ‘feo’, que es el que le da en realidad pleno sentido”.

6. CITA: “Sólo hay poesía en los abandonos.” de El mal de Montano

EXPLICACIÓN:

“Sin duda, un juego de palabras privado acerca de uno de mis poemas preferidos, Poetry of Departures (Poesía de los Abandonos), de Philip Larkin: ‘Oyes alguna vez, de quinta mano, / a modo de epitafio: / Mandó todo al diablo / y se largó sin más…’”

EL POEMA:

‘Oyes alguna vez, de quinta mano, /a modo de epitafio: / mandó todo al diablo / y se largó sin más, / y siempre sonará la voz segura / de que aprobamos este / audaz, purificante, / elemental impulso. // Todos aborrecemos el hogar, / tener que estar en él: / yo detesto mi cuarto, / sus trastos especialmente elegidos, / la bondad de los libros y la cama / y mi vida perfectamente en orden. / De modo que escuchar dejó a todos plantados / me ruboriza y me provoca…’

7. CITA: “Nada nos dice dónde nos encontramos y cada momento es un lugar donde nunca hemos estado” de Dublinesca.

EXPLICACIÓN:

La felicidad extraña de ser conscientes de que estamos perdidos. Y la fascinación de poder entrar a cada momento en algo nuevo.

8. CITA: ”[Benjamin, Walser] Son personajes que no han renunciado a su componente infantil, seguramente porque nunca fueron niños.” Dr. Pasavento

EXPLICACIÓN:

“Aunque a veces la enterramos, la infancia es la era de nuestra genialidad. Las primeras imágenes o recuerdos primeros de nuestras vidas constituyen en realidad un secreto capital férreo del espíritu. Bruno Schulz decía que esas imágenes le señalan al artista los límites de su capacidad creativa; todo el resto de su vida consiste en explorarlas, interpretarlas e intentar dominarlas”.

9. CITA : “Es muy grande Nueva York, pero quizá sí, quizá sea verdad que tienen razón los días laborables”, Dublinesca

EXPLICACIÓN:

Vila-Matas del Facebook

El “tienen razón los días la borales” es un guiño a Lunes, poema de Jaime Gil de Biedma. En esta fase del libro creo recordar que Riba opta por contentarse con Dublín y renunciar a Nueva York, que es donde más le gustaría vivir. El resultado es divertido porque el Dublín de Riba -como el Dublín del Ulises de Joyce- se convierte en un día laborable. Quizás haya ciudades festivas, pero

Dublín tiene el encanto de los lunes.

EL POEMA:

Pero después de todo, no sabemos
si las cosas no son mejor así,
escasas a propósito… Quizá,
quizá tienen razón los días laborables.

Tú y yo en este lugar, en esta zona
de luz apenas, entre la oficina
y la noche que viene, no sabemos.
O quizá, simplemente, estamos fatigados.

Lunes. Gil de Biedma
10. CITA: “La vida es demasiado breve como para vivir el número suficiente de experiencias, es necesario robarlas” de Desde la ciudad nerviosa
EXPLICACIÓN:
“La frase, como se dice en el libro, es de Antonio Tabucchi. La incluí en el texto “Las que viajan leyendo”, una investigación sobre las mujeres que leen en los transportes públicos. Es imposible no conectar esa frase con mi cuento “La modestia”, de “Exploradores del abismo”, relato escrito muchos años después y que tal vez cerró mi saga de historias relacionadas con mi espionaje de lo que se oye en los transportes públicos”.
11. CITA: “Tomé un día en secreto la decisión de no prepararme para entrar en el mundo, sino para salir de él sin ser notado” de Doctor Pasavento.
EXPLICACIÓN:
“La frase contiene en estado puro el espíritu prudente de Jakob von Gunten, el aprendiz de mayordomo de la novela de Robert Walser. Mientras se prepara en el Instituto Benjamenta para ser el día de mañana un perfecto cero a la izquierda, Jakob va proyectando –gran amante de las “despedidas a la francesa”– su mutis por el foro, su discreta salida de todo escenario. Nada tranquiliza tanto como irse.”
12. CITA: “No sabía qué decirle. Me pareció que ya le había dicho demasiado diciéndole que era… yo” de Doctor Pasavento.
EXPLICACIÓN:
“Son unas palabras que me sorprenden y que me encantan porque no reconozco como mías. Si resultará que finalmente son mías, sólo viene a mi auxilio un a hermosa frase escrita por Brecht, es estribillo del primer poema que aparece en el Lesebuch für Städtebewohner: ‘¡Borra las huellas!'”

EL POEMA:

Libro de lectura para los habitantes de la ciudad

I

Sepárate de tus compañeros de tren
Anda a la mañana a la ciudad con tu campera abotonada
Busca un cuarto y cuando tus compañeros llamen
No abras, no, no abras la puerta
Sino
¡Borra las huellas!

Si te encuentras a tus padres en Hamburg u otro lugar
Pásalos, dobla en la esquina, no los reconozcas
Tápate la cara con el sombrero que ellos te regalaron
No muestres, no, no muestres tu cara
Sino
¡Borra las huellas!

¡Cómete esa carne que ahí está! ¡No ahorres!
Anda a cualquier casa, cuando llueve, y siéntate en una silla,
que ahí esté!
¡Pero no te quedes sentado! ¡Y no te olvides tu sombrero!
Yo te digo:
¡Borra las huellas!

Lo que digas, no lo digas dos veces
Encuentra tus pensamientos en otro: desmiéntelos
Quien su firma no ha dado, quien su imagen no ha dejado
Quien no estaba presente, quien no ha dicho nada
¡Como debe ser alcanzado!
¡Borra las huellas!

Cuidado cuando piensas en morir
Que ninguna tumba esté y revele, donde yaces
Con letra clara, que te señala
¡Y el año de tu muerte, que te condena
Otra vez:
¡Borra las huellas!

(Eso es lo que me dijeron)

Bertolt Brecht

13. CITA: “Sólo te queda resistir, no ser como aquellos que, a medida que la intensidad de su imaginación juvenil va decayendo, se acomodan a la realidad y se angustian el …resto de su vida”.  de París no se acaba nunca.

EXPLICACIÓN:

Sé que se puede narrar perfectamente la vida de una persona a través de la tensión contínua que se produce entre ese “acomodarse a la realidad” y ese negarse a hacerlo. En ninguno de los dos casos obramos bien. Acomodarse crea malestar para siempre. Pero lo contrario nos deja a merced de las represalias de la realidad. “¿No le parece terrible la realidad?” le preguntaron a poeta Gabriel Ferrater, el hombre más inteligente de Barcelona cuando yo tenía 20 años. Y Ferrater contestó: “Sí, ¿pero qué me dice de la irrealidad?”

14. CITA: “Vivo como un explorador. Cuanto más avanzo en la búsqueda del centro del laberinto, más me alejo de él. (…) Soy como un explorador que avanza hacia el vacío. Eso …es todo” de Bartleby y compañía.

EXPLICACIÓN:

“Pero ¿Qué es exactamente un explorador que avanza hacia el vacío? Todo menos alguien que recorre las calles heladas con el corazón aturdido por la tristeza”.

15. CITA: “Pero sería peor que a alguien le diera por encender las lámparas de mi existencia”. de Dublinesca.

EXPLICACIÓN:

“Observo que una rendija de luz se alarga en la penumbra, pero no basta la para guiar los pasos de mi existencia. No deseo, en todo caso, que se haga de día o que alguien encienda lámparas. Quiero permanecer así, a oscuras, como en la última página de aquel cuento que Filisberto Hernández tituló “Nadie encendía las lámparas”“.

Eso fue todo. Hay dos que no puse porque me dio flojera. Pero las pueden ver en página de Facebook. Cuando lleguen más, las pondré. Qué post tan jarto de hacer. Larguísimo, para que nadie lo mire. Si viene por acá amigo J.D., espero lo lea completo, cliquéando en todos los links.

Kafka abriendo la puerta (Dos clases de verdad)

Hay una fascinación extraña en todo lo que venga del tísico de Praga. La mayor parte de la literatura moderna, ha sido influenciada por el acertijo que alberga Kafka. Hace poco leía en no recuerdo donde, que alguien se dio a la tarea de hacer un estudio sobre la insignificancia de su obra, sobre lo anodino de cada una de sus narraciones. Decía que todo en Kafka lo era, sólo por el laberinto de palabras, por los muros que pone al sentido, los abismos infranqueables que abría entre cada frase y el misticismo que acompañaba su religión. Cada uno es libre de perder el tiempo como mejor le convenga y no es mi tarea atacar o avalar el trabajo del primer detractor que le conozco.

Yo, soy del lado del común. Soy de los que creen que sin él, la literatura de hoy sería otra cosa. Lo cotidiano, no habría tomado la dimensión de mundo sobre los hombros de un nuevo atlante, quien volviendo cansado de la espalda, sabe que es hora de pagar las cuentas, de contarle algo a la esposa, de planchar la camisa, embetunar los zapatos, dejar la basura en la portería y esperar que esta noche, el tiempo sí alcance para tener soñar siquiera algo cortito.

Una puerta cerrada se empuja, se golpea, se empuja, se golpea… al final, la desesperanza y todo como al principio. Bastaba sólo con halarla, se abría para fuera dice alguien, que puede ser un mensajero, un soldado, un simple asistente… ese es Kafka. Sí, lo sé, eso es es “Ante la ley”, pero cambié guardias por puertas.

“Cada hombre lleva en sí una habitación. Es un hecho que nos confirma nuestro propio oído. Cuando se camina rápido y se escucha, en especial de noche cuando todo a nuestro alrededor es silencio, se oyen, por ejemplo, los temblores de un espejo de pared mal colgado”.

Ahora sí, vamos a lo que nos convoca. Un apartado de los Cuadernos en Octava, lo anterior también es de ahí.

DOS CLASES DE VERDAD

4 de febrero. Largo tiempo en cama, insomne, tomo conciencia de la lucha.

En un mundo de mentira, la mentira no es expulsada del mundo ni siquiera por medio de su opuesto, pero sí por medio de un mundo de verdad.

El dolor es el elemento positivo de este mundo, más bien el único vínculo entre este mundo y lo positivo en sí.

5 de febrero. Buena mañana, imposible recordarlo todo.

La destrucción de este mundo sería tarea nuestra sólo si: primero, este mundo fuese malo, es decir, opuesto a nuestro espíritu; segundo, si estuviésemos en condiciones de destruirlo. La primera cosa nos parece precisa, pero la segunda no podemos realizarla. No podemos destruir este mundo porque no lo hemos construido como algo fijo de por sí, sino que nos perdimos dentro. Más aún, este mundo es nuestro extravío, y como tal él es, en sí mismo, una entidad indestructible, o mejor: cualquier cosa se puede destruir con llevarla hasta el fin, sin renuncias, donde cabe advertir, por otra parte, que aun llevarla hasta el fin no puede ser más que consecuencia de la distracción, pero siempre en el ámbito del mundo mismo.

Existen, para nosotros, dos clases de verdades, las representadas por el árbol de la ciencia y por el árbol de la vida. La verdad de quien obra y la verdad de quien descansa. En la primera el bien se distingue del mal, la segunda no es más que el bien mismo, e ignora tanto el bien como el mal. La primera verdad se nos concede realmente, la segunda podemos intuirla tan sólo. Este es el aspecto triste de la cosa. Pero el alegre es que la primera verdad pertenece al instante fugaz, la segunda a la eternidad, por lo que la primera acaba por extinguirse en el fulgor de la segunda.

Cuaderno Octavo. Cuaderno cuarto.

Del oficio: A la espera de mi homenaje

Unos días atrás me reuní con un amigo del colegio donde estudié, toca varios instrumentos y se dedica a la música de manera semiprofesional, si es que es posible decirlo de ese modo. Tiene un grupo en la iglesia a la que asiste y aunque me he autodenominado, desde siempre, antirreligioso, su visión de lo superior es decente y no pelea con mis prejuicios. Hablamos de todo, como buenos amigos, del pasado, que con los años aprendemos a verlo venir siempre igual, pero con diferentes máscaras, del presente y de los rumbos que cada uno ha tomado. En medio de todo, la pregunta por la escritura salió. Extrañamente, las personas que no lo hacen, creen que escribir (cuentos, novelas, poemas) es solamente apiñar letras y tener buena imaginación.

Después de algunas explicaciones y de respuestas recurrentes a preguntas recurrentes sobre algunos escritores, me dijo que, al fin y al cabo, la música y la literatura como artes, funcionaban en la praxis de forma similar. Cuando se escribe música, solo sirven pocas partes, dijo cuando le respondí por cuánto escribía cada vez que lo hacía. A veces falta tiempo, le respondí, tiempo para llenar muchas hojas o muchos pentagramas y poder hacer algo con eso.

Quiere terminar la carrera en administración para poder dedicarse a estudiar música con las holguras que el dinero proporciona. Cada uno juega sus cartas como quiere y como puede, pero pensar en la estabilidad como germen de la creación, trajo el recuerdo del anciano enfermo que años atrás, con bastón en mano, subía las numerosas escaleras que conducían al auditorio donde daría una conferencia. Dentro de todas sus palabras, los agradecimientos a su esposa, fallecida meses atrás, por haberlo sostenido cuando decidió que se iba a morir de hambre escribiendo, son de los recuerdos más gratos que tengo de la U. Los que querían hacer plata para poder escribir con tranquilidad, se quedaron haciendo plata y nunca escribieron, decía el viejo Germán Espinoza unos meses antes de morirse de un nudo en la garganta como él mismo aseveraba.

“Mr. Holland’s Opus” es un película de 1995, en la que Glen Holland (Richard Dreyfuss) se ha quedado estancado en su profesión. Sin ver futuro en su labor de músico de bodas, bar mitzva, cumpleaños y reuniones empresariales, decide hacerse profesor de un High School, impartiendo una asignatura denominada “Apreciación Musical”. Cuatro años necesita para organizar sus finanzas y dedicarse tiempo completo a la escritura de una composición original trabajada por largos años y postergada por urgencias monetarias. Su interés en la docencia es mínimo, además de aparecérsele como un ejercicio frustrante y carente de sentido.

Pero no nos preocupemos, recordemos que es película, y el héroe termina siempre viendo el lado bueno de la adversidad y siéndole todo muy gratificante, además que para el espectador, se vuelve un ejemplo a seguir y un corazón conmovido. Resumo, la esposa se embaraza y decide quedarse más tiempo como profesor, trabajando en el tiempo libre en su sinfonía, el hijo nace sordo (giro dramático para el papá músico), necesita educación especial, pasan generaciones completas, ya el maestro Holland tiene 60 años y el estado decide quitar las artes y la música del presupuesto, el señor Holland es despedido. Antiguos alumnos hacen una despedida, donde se interpreta la sinfonía de Glen, y una señora, la alumna con la que aprendió a ser profesor, ahora gobernadora, discursea que los estudiantes son el opus del señor Holland. Todos lloramos y salen los créditos.

Terminado el resumen ramplón, recordemos que estos filmes tienen otras cosas, pero para el caso me interesaba el mero argumento, sigo con los farfulleos. Sobra la aclaración respecto al anodino ejercicio docente, porque ya la he hecho antes. Muchas personas que conozco son docentes universitarios, de primaria y bachillerato y también, muchos de ellos están interesados en la escritura como medio digno de subsistencia, porque aunque la docencia sea una de las “labores más bellas” lejos está de la dignidad por múltiples razones que no expondré ahora.

Viendo estas películas, hay otras del estilo “Adiós, Mr Chips” y su “remakes” por ejemplo, podría uno imaginar que vale la pena entregar la vida completa a las generaciones de insensatos que tenemos por estudiantes hoy, parar de escribir y dejarlo como parte del homenaje a la tan grandiosa labor docente, en una ceremonia con 4 o 5 generaciones de pequeños cafrecitos, que leerán toda tu obra literaria al mejor estilo de lectura ininterrumpida de centenario o efemérides.

La intención era pensar un poco la pregunta por la renuncia total. Varios escritores de renombre lo afirman, para escribir se tiene que tener tiempo libre y disciplina, pero qué posibilidades reales existen de hacer concomitante el trabajo con el ejercicio creativo propio del ocio al mejor estilo griego. Dejar todo y decidirse a morir de hambre si no se come de las letras, es una decisión que pocos asumen. Trabajar y escribir en los espacios libres, da pocos frutos creativos. El dinero, por poco que sea, siempre se asocia con el confort y el confort sosiega los bríos.

Tendremos que esperar el día de dar el paso en falso, porque cualquiera sea la decisión es un salto al vacío. De escoger la escritura y el hambre, habrá el aliciente de la no-frustración- personal y el sí-fracaso-social. Del otro lado, la cuestión se complica más: la frustación-personal-social y el fracaso-personal-social son entidades latentes y reales, la única salvación estará en ser otro Glen Holland y esperar que esa forma de triunfo del que gozamos los maestros, un triunfo casi que por extensión, nos baste sin la compañía de un bullicioso homenaje al final de nuestras vidas.

Vean la película, la pasan en AXN cada rato.