El suicidio, la creación y la enfermedad mental (poetas y narradores)

2010 Febrero 1
por Bruno

“¡Qué poeta ni qué mierda si me estoy muriendo de hambre!” respondía Gómez Jattin, cuando en la calle lo paraban para llamarlo poeta o admirar su obra. Estaba loco, estuvo loco mucho tiempo. Pero no era el único, si leyeron uno de los post anteriores, recordarán que en eso de la locura y la creatividad, nunca se está solo.

Los poetastros, como eran llamados en mi época universitaria (no finita, aún), siempre quisieron estar locos. Todos querían pasar por un psiquiatra, psicoanalista o dados los alcances económicos, la psicóloga negra que atendía el consultorio universitario. Cuando se enteraron que en el argot científico, se decía que ninguna persona que ambulara las calles podría decirse mentalmente sana, todos padecieron Síndrome de Estudiante de Medicina-psiquiatría. Se tenía trastorno esquizoide, paranoico, psicótico, etc. Si se contaba con suerte, tan sólo un trastorno bipolar bastaba, para crear a partir de la angustia suscitada por la ciclotimia.

La montaña rusa anímica exigía ciertas lecturas, Bukowsky, Mallarmé, Poe, Pavese y por supuesto, Baudelaire quien junto a Verlaine y Rimbaud, eran el Top de la literatura para tocados. Es a Aristóteles a quien se le adjudica la idea de que las formas más altas de logro humano se asocian con la locura. Cabría ahora preguntar qué se entiende por locura, desde qué óptica afirmaba aristóteles. La certeza me abandona, pero supondría que en ésas épocas toda creación estaba ceñida a los estados ex-taticos , que por definición, sería estar fuera de sí, o loco en el sentido moderno de la palabra.

Estudios han mostrado la estrecha relación entre la creación y la enfermedad mental. La psiquiatría ha tomado el tema en serio, aunque según veo-leo, se limitan al suicidio como prueba máxima, hacen un largo recorrido por los famosos que han terminado con su vida empujados por accesos de locura.

Pero, yo quisiera, en mi romanticismo pacato, creer que va más allá. Los genios lo son, no por su posible propensión a la enfermedad, sino que determinadas circunstancias (infancia, salud, abandono) les dan la posibilidad de abstraer el mundo en niveles que los sanos, por desidia, desinterés o comodidad, no lo hacen. Frente a la crisis la configuración de la psique debe cambiar para buscar el bienestar, y cuando el entorno no es lo suficientemente benéfico, inventar mundos deformando la realidad parece la mejor salida. Todo Arte es deformación ¿qué sentido tendría el Arte si lo que muestra puede ser visto a través de la ventana? El realismo no cala tanto como el surrealismo.

El trastorno mental no es un don sino una aflicción que conlleva tremendo sufrimiento. Valdría preguntarles por la felicidad del poeta a quienes conocieron a Gómez Jattin, si no creen posible que en un momento de lucidez, optó por salir por la “puerta de atrás”, como diría Maupassant,  para abreviar su dolor. Del mismo modo, como en su momento lo hicieran Hemingway, disparándose en la boca, Virgina Woolf, llenándo su abrigo de piedras y lanzándose al río Ouse, Kawabata, asfixiándose con gas, Mishima con el seppukku, Malcom Lowry intoxicado por estupefacientes o Silva, pidiendo un círculo de yodo en el sitio de corazón, para no fallar en el disparo.

Algunos científicos creen que la poesía es una droga, familiar supongo de la heroína, una de las conclusiones del estudio del doctor Jesús de la Gándara, realizado con la biografía de 67 poetas, 52 hombres y 15 mujeres (en internet está la referencia bibliográfica, sólo copien y peguen)  dice textualmente:

“La poesía es una droga, y por tanto no se debe juguetear con ella, pues si sólo se prueba no se le saca todo el partido posible, pero si se pueden sufrir sus efectos adversos, y si se abusa de ella, si sólo se vive, convive y cohabita con ella, se acaba atrapado en sus redes, adicto y dependiente de ella. A muchos poetas se les nota, tiene tanta intimidad con ella (…) No hablan de otra cosa, no dedican energía a otras cosas, se relacionan sólo con círculos poéticos y así acaban, intoxicados, obsesionados, extenuados, y, a veces, muertos por ella“   

 Balzac decía: “el suicidio en un poema sublime de la melancolía”

Blogger multicolor.

2010 Enero 26
por Bruno

Bueno, empecemos con una recomendación: Si está buscando algo similar a lo leído las últimas entradas desde Philp Roth hasta la del título rimbombante” (palabra usada en honor al amigo que siempre referencio), por favor cierre las tres ventanas que ha abierto y vuelva después, cuando el ánimo sea propicio para lo que a nadie importa. O si no lea ésto que se acomoda a lo sólido y trascendente, que ha caracterizado mis últimas entradas. 

Habrá en la blogósfera millones de entradas como esta, con un toque (tintineo) de irreverencia y desdén por los posibles lectores, cargadas del orgullo caraterístico de quienes se toman el tiempo de perder el tiempo escribiendo blogs y pavadas, para que alguien ojeé (ya no se puede hojear), los tres primeros renglones y mire más abajo, las palabras en colores (funciona). Porque es que sinceramente en internet, somos pocos lo que hacemos el intento de leer la entrada completa; claro, sólo el intento, porque aún están los extensos y aburridos.

Yo no lo sé de cierto, pero supongo, que algunos muy cercanos leeran. Lo supongo, gracias a ese monstruo informe que se llama amistad y responsabilidad de afectos: tu me lees yo te leo. Pero, seamos claros, digámonos las cosas de frente, si llegó hasta acá, ya debe estar rabilleando (rabillo del ojo) el punto final de esto. Quisiera decirle que ya casi, pero la verdad, no sé cuánto me extenderé; es libre de cerrar cuando quiera.

Las ilusiones persisten. Lo impreco a cerrar, y sigue aquí. ¿Por qué? Usted gana y yo gano. Si hubiera cerrado, yo vería en mis estadísticas una entrada más y estaría contento. Usted, cerró, no leyó más y quedó mejor que perro con dos colas. Así funcionan las cosas, a meras ilusiones de surfer, se va de pseudopágina a pseudopágina (blogs), dejamos comentarios con el link de la nuestra, escribimos y esperamos. Al día siguiente, todo son estadísticas y buen ánimo para seguir escribiendo y repetir el ciclo, con desmandadas decepciones.

Siendo sincero, no tenía idea de qué escribir. Leí muchos blogs de diseñadores, publicistas, profesoras de jardín, expertos en sistemas y eran bonitos, ornados con palabras de colores e imágenes, fotos, barras laterales pintorescas. Mejor dicho, blogs del estilo predominate en centros comercial, especialmente en los almacenes donde fácilmente encuentres muñecos de peluche, postales moradas, y te quiero nunca cambies”. “Feliz primera semana, sin tí no podría vivir, “Buena suerte con lo de tu enfermedad, mis mejores deseos” y poemas escritos, quizá también por algún blogger adolescente.

Los leí y descubrí, que como blogger (?), tengo también el derecho de burlarme de mis 5 visitantes con total desprecio del tiempo que inviertan ojeándome. No escribo más, porque como sabrán soy profesor y funciono como el perro de Pavlov, babeo con los timbres-campana, especialmente el de las 4 de la tarde: es hora de salir.

 

Escritores, filias y nobles oficios

2010 Enero 22
por Bruno

Los que saben de griegos dicen que allí la vida era algo más que placentera. Especialmente, para los hombres: guerreros, políticos o filósofos. Su tarea, a corto plazo, era cumplir con su fin dentro y a beneficio de la sociedad,  y a plazo trascendente, preocuparse por un telos en ese mundo que no podía contarse en pasos o amaneceres. La vida edénica dejaba tiempo para todo, particularmente para pensar el por qué del mundo; al que quizá dieron respuesta en varios aspectos, pero que en otros se quedaron en la mera especulación argumentada.

Hipócrates, griego y  médico importante, hasta un juramento lleva su nombre, propuso la Teoría Humoral  que, en resumidas cuentas, definía los tipos posibles de temperamentos y personalidad. Pensaba que los rasgos propios estaban determinados por fluidos corporales: la sangre con el entusiasmo, la bilis negra con la melancolía, la bilis amarilla con la ira y la flema con la apatía. Lo que haría del ser humano una especie de calamar hidráulico que sentía a través de vejigas reguladoras e inundaciones controladas. Esta teoría perduró por siglos llegando hasta la edad media y declinando a comienzos del XIX. Sólo hasta la transición al XX se consolidaron nuevas teorías con respecto a la personalidad.

Dentro de los cambios de teorías una de las más importantes fue de origen literario. El libro de Stevenson Dr Jekill y Mr Hyde, hizo tambalear la confianza que se tenía en la conciencia y en la solidez de la conducta humana. La obra expone las contradicciones presentes en toda persona, haciendo de la psique un ente escindido en bueno y malo. De igual manera, Freud con su personalidad tripartita, fue el tercer gran golpe para el orgullo de la condición humana (el primero, el sol como centro del universo;  el segundo, el antecedente evolutivo en el mono) y consolidó una forma de entender la conducta humana concomitante con la naturaleza inicua que generalmente le acompaña.

Tanto Freud como Stevenson, elucidaron la otra cara, que la ilustración tanto se preocupó por evadir. Y como no todo puede ser pobre elucubración, me voy de lleno con el interés de este post. De los personajes conocemos su lado público y ya que a todo el mundo le gusta el chisme, voy a contarles comportamientos extraños de esos que por su trabajo han merecido nuestra admiración.

Empecemos, con el escritor que le dio tanta madera para hoguera a Walt Disney: Hans Christian Andersen de quien se sabe era hipocondríaco y lo afligían pesadillas. Solía llevar consigo, siempre que se hospedaba en un hotel, una soga para en un incendio, poder escapar por la ventana. 

No es secreta la pederastia de Lewis Carrol, este diácono de la iglesia católica que solía cortejar y retratar a Alice Adlie (menor de edad) musa de su obra. Charles Darwin, padre del evolucionismo, padecía trastorno obsesivo-compulsivo, caracterizado por ideas recurrentes y rituales absurdos que no pueden controlarse. Charles Dickens, luego de morir su esposa Catherine, sostuvo una relación con Mary la hermana de su esposa, quien moriría en sus brazos, y luego con Georgiana otra de las hermanas.

Sigmund Freud, podría haber basado todas sus reflexiones alrededor del comportamiento sexual, ya que de  niño sufrío de constantes abusos sexuales. Víctor Hugo, tuvo una vida familiar tormentosam no era un buen padre. Su hija Adele, perdió la razón un desarrolló un amor obsesivo por un militar que no le correspondió. Lo acosó por años, mendigó en las calles y murió si recuperar la razón.

El padre de la literatura moderna y creador del Ulysses, James Joyce mostraba un caso clínico de coprofilia, documentado en cartas enviadas a su esposa Nora, le excitaba verla defecar. Herman Melville, gustaba de las mujeres extrañas, su primera esposa fue Fayaway, una aborigen de las Islas Marquesas que practicaba el canibalismo.

El autor de la extensa obra En busca del tiempo perdido, Marcel Proust para excitarse sexualemente torturaba ratones y le gustaba escuchar relatos de sacrificio a aniomales de caza. Viriginia Wolf, mantuvo una relación lésbica ocn su hermana Vannesa y con VIta Sacksville-West una mujer casada.

Habrá muchos más, pero para la temática que he querido manejar en el blog, sólo los escritores me interesan.

Sin intenciones deicidas, toda la culpa es de un Dios amorfo.

Final e Inicio. Preocupaciones culposas de un expulsado del Paraíso.

2010 Enero 19
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por Bruno

Tengo una manía, pienso patológicamente en los finales y en los inicios. La sensación supongo será similar a la de Vallejo cuando escribió “una tarde de la que ya tengo el recuerdo” , sólo que con nula genialidad pero similar tristeza. La manía es clara por momentos cortos, el resto del tiempo no sé bien, si lo que me hostiga es el inicio o el final, como el huevo o la gallina o la gallina y el huevo.

Por supuesto, mis meditaciones son superficiales, atañen o nimiedades como quién sería el primero en subir un andén, quién será el último en comerse una zanahoria; qué diría la primera mujer a la que un hombre le dijo que la amaba, o le pidió que tuvieran sexo (pedido, no poseído) o sobre qué hombre se contoneará la última mujer y si sabrán que son los últimos. Si la supiera nada en el mundo cambiaría, quedaría contento sólo con ver la cara de cada uno de ellos.

De muchas de esas cosas he escrito, Freud diría que ahí sublimo mi deseo irrealizable; Lacan, que dada la imposibilidad categórica de realizar cualquier deseo dentro de las leyes de la Física, el medicucho aquél no entendía nada sobre mi inconsciente ni mi estupidez. Me quedo con Freud, que copión y todo, le puso el piso a Lacan.

Soy partidario de la idea Freudiana del arte como sublimación de las imposibilidades, era creer o el asesinato en serie. Cada vez que lo dudo, que relampaguea la imagen del vienés farfullando incoherencias, leo a Kafka y me convenzo, no de la certeza del psicoanálisis sino de la irrealización y su conexión con la creación.

Hablé de mis insulsas reflexiones sobre el inicio y el final, del deseo, Freud y Lacan sólo para dejarles un par de textos del Praguense. Recuerden, que para Kafka la principal paradoja es la de la expulsión-y-la permanencia, la de ser absuelto-y-estar condenado, paradoja que no distingue credo ni religión, poder o sumisión. La culpa, diría un amigo, mueve al mundo, pero para Kafka la culpa deriva de la paradoja, porque nadie es capaz nunca de entender cuándo fue que se quedo fuera-dentro del paraíso, ni cuál es su pecado original. “El tribunal no quiere nada de tí. Te recibe cuando vienes y te despide cuando te vas”. le decía el capellán a Josef K.

PARAÍSO 

La expulsión del Paraíso debe ser, según su significado principal, eterna. En consecuencia, la expulsión del paraíso es final, y la vida en este mundo inapelable, pero la naturaleza eterna del evento (o, para expresarlo en términos de temporalidad, la repetición eterna del evento), hace posible que no sólo podamos estar viviendo continuamente en el Paraíso, sin que tenga la menor importancia el hecho de que sepamos o no que nos encontramos en el Paraíso.

Vivimos en pecado no sólo porque comimos del Árbol del Conocimiento, sino porque aún no hemos comido del Árbol de la vida. El estado en el que nos encontramos es de pecado, más allá de que seamos o no culpables.

Estábamos destinados a vivir en el Paraíso, y el Paraíso estaba hecho para nosotros. Nuestro destino fue alterado, pero no podemos estar seguros de que lo mismo haya ocurrido con el destino del Paraíso.

Y si bien fuimos expulsados del Paraíso, el Paraíso no fue destruido. De algún modo, nuestra expulsión del Paraíso fue un golpe de suerte, porque en caso de que nosotros no hubiéramos sido expulsados se debería haber destruido el Paraíso.  

MENSAJEROS

Se les dio a elegir: podían transformas en reyes o  en mensajeros de reyes. Eran niños, eligieron como niños: todos prefirieron ser mensajeros. En consecuencia, sólo existen mensajeros que corren por el mundo, a los gritos, transmitiéndose unos a otros, puesto que no hay reyes, mensajes insensatos. A estos mensajeros les gustaría terminar con su miserable existencia, pero no se atreven a hacerlo, porque sus juramentos profesionales se lo impiden.

UN EPISODIO SIN CONSECUENCIAS

El hombre es una ciénaga infinita. Pero a veces lo ataca el entusiasmo, y parece como si en un punto indefinido de esa ciénaga una rana se zambullera, produciendo una pequeña turbulencia, y desapareciera.

EL DESTINO

Una jaula salió en busca de su pájaro.  

 

Un poco de Blogs y Cocina Cavilada.

2010 Enero 18
por Bruno

Esto del blog podría compararse un poco con ser el cocinero de la casa, con la salvedad, que allí había un hermano para turnarse. En mi caso, cocinaba una semana sí y otra no. Pero aquí, aunque bien podría uno decirse “hoy no”, escribir alcanza un sentido similar al de servir en la noche y comer frente a una pantalla lo que tú mismo has preparado. No hablo de estupideces que encuentro con frecuecia (párrafo siete) . No escribo para vivir, ni vivo para escribir; de no hacerlo nada pasa. Hablo del inventario, del repaso diario… y hoy ¿qué cocino?

Por supuesto, malos cocineros abundan y así ni el mejor pato da para el deliete de un paladar cualquiera. Los refranes no mienten, antes, “el papel lo aguanta todo”; ahora, con el respeto del bibliófilo y su paranoía, diríamos que “el blog aguanta todo” pica acá . No soy partidario de la burla, pero a veces es imposible resistirse, terminar con una sonrisa contenida y la culpa aleteándo en la consciencia. Lo cruel no es mi referencia, lo cruel es el poco esfuerzo.

La pregunta por la comida diaria la entenderán más amas de casa que lectores de blogs. Pero la pregunta por el qué escribir, hecha del mismo modo, si es de preocupación capital para quien tiene tiempo de sobra y soledad atascada, para suponer que, dadas las estadísticas de entradas,  que 100 o más (no se sabe cuándo alguien mire por encima del hombro) lo están leyendo.

Para estos últimos, el qué cocinar no es el problema, pues siempre hay dónde pedir a domicilio (busqué por todas partes un blog ejemplo, para este caso, pero fracasé. Aunque estoy seguro de que ustedes visitan mucho de esos). Como no encontré ninguno, explico: la referencia, cada entrada es un referencia a otra página, aunque es muy común hacer eso, muchos escriben dos frases diciendo lo mismo que dice el copypage subsiguiente.

Como siempre, quería hablar de una cosa y termine balbuceando en otra. Pero así pasa cuando se encuentran cosas que merecen ser leídas, como las que referencié aquí. No todo es espacio inocuo en el universo-pluriverso (ver blogroll) todavía hay otros, que aunque sobreadjetivadores, vale la pena leer; al menos se toman la molestia de tener en cuenta ortografía, así muchas veces no concordemos con lo que dicen.

Les dejo una página recomendada, que extrañamente no he visto referenciada en los blogs a domicilio: Pica .  Les va a gustar.

Hasta Macondo llegó el pájaro azul

2010 Enero 17
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por Bruno

Me es imposible imaginar a un anciano sentado al computador haciendo uso de herramientas contemporáneas para su autopromoción. Menos, cuando el anciano es uno de los escritores más respetados, famosos y alejados de la escritura como lo es García Márquez.

Dándole vueltas a los blogs, descubrí con sorpresa que García Márquez tiene  cuenta en Twitter, y que como cualquiera de los twitteros, la usa para hacerse propaganda.

La poca intuición que poseo me dice que no es él, que ha de ser algún encargado por una editorial(con permiso de Gabito) para hacer marketing a los nuevos productos del afamado escritor. La revisión deja mucho que desear, desde el lanzamiento de la biografía escrita por Martin, los tweets terminaron.

Quizás mis aseveraciones sean producto de la admiración por el escritor y el poco gusto por la trivialidad del twitter. Podría estar equivocado y Gabo sea asiduo a decir pendejadas en menos de 140 caracteres. Sin embargo, me queda una duda ¿podría estar ejercitando su escritura en la brevedad? Aquí el twitter de Gabo háganse “siguientes”.

Elegías

2010 Enero 14
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por Bruno

“…Que el azar me lleve hasta tu orilla,
ola o viento, que tome tu rumbo,
que hasta ti llegue y te venza mi ternura”

¿Qué diría de la muerte ése, que tal como lo haría kafka en una de sus paradojas, hoy se acoda en la ventana para ver cómo la multitud siempre acaba bajo las ruedas de los coches? Para kafka, las cosas siempre estuvieron claras, caía.  La muerte, muy a pesar del abismo que reconociera en ella, representaba un rezago de fe; un movimiento constante de esperanza, la última de todas.  Llegada la hora de la muerte “el Señor aparecerá casualemente en el corredor, y reconociendo al prisionero dirá: ‘A este no lo encierren otra vez, viene conmigo”.

Pero la muerte no es siempre la muerte, las hay diversas en intensidad y ausencia. Porque no muere quien ya no respira o aquel que ya no cruzaremos en la calle, muere el que se queda, el que escribe elegías. No hay intención en el melodrama o en el tinte mañé que adquiera esta entrada, pero salió.

No es sorpresa para los colombianos la poesía de Dario Jaramillo Agudelo, el antioqueño de reconocida fama, que supo renovar la poesía amorosa y alejarla de lo romanticón y adolescente.  No soy lector acérrimo de poesía, pero siempre es bueno accidentarse con unos versos, más cuando se acoplan perfecto a las tristezas diarias, todo llega a su tiempo. Dejo una aquí, y el link de El Malpensante de mayo donde pueden leer las cuatro.

Si ahora regresaran llegarían con su edad intacta,
más allá de la muerte, inmortales
con aire de ignorar lo nuevo que hay en el
mundo,
sin interés en nada distinto de indagar lo que
ahora soy.
¿Por qué las canas y la panza?
¿Por qué mi trajinado traje mortal que cruje tanto
y mi cojera?
¿Por qué mi apatía con el mundo, mi apatía conmigo,
mi desgano?
¿Por qué mi fastidio con el ruido y sus ruindades?
¿Por qué mi amor al silencio, mi mutismo?
También preguntarían perversos por qué conmigo
la muerte es indolente.
Si ahora regresaran, llegarían dándome un abrazo
que todavía extraño

Philip Roth en el Supermercado

2010 Enero 12
por Bruno

Pocas semanas atrás tuve la oportunidad de hacer la corrección de un libro, aunque el tema no se acomodaba, ni de cerca, a lo que suelo considerar de mis intereses, si fue una tarea, que además de ventajas monetarias, dejó en mí recelo frente a los almacenes de grandes superficies. El autor consideraba que la venta tiene que hacerse de frente, afectuosamente, para que el negocio prospere, por lo que este tipo de establecimientos eran la antinomia por excelencia, y el no-lugar de quien se preciara de auto-respeto como comprador. Suelo ser influenciable, así que rehuí a todo sitio del que no conociera el nombre del tendero.

Pero, aun con mi evasión constante, terminé deambulando los fríos pasillos y cayendo en las fofas garras de una canasta (góndola) que supo ofrecerme decenas de libros. La mayor parte era basura, novelas estadounidenses de autores estadounidenses que vieron demasiada telenovela mejicana o buscan hacer casting para un Stephen King. Decaída la emoción inicial, puse más y más libros sobre el brazo que quedaba libre. Más por mecánica que esperanza, seguí sacándolos y como suele suceder, especialmente en los seres humanos, la desidia dio frutos.

Ante mí una portada verde-café, similar a un bosque cubista o quizás una montaña en erosión no sé, que tenía en recuadro negro y dentro, en letra cursiva Sentimiento del tiempo/La tierra prometida – Giussepe Ungaretti, pensé comprarlo para un amigo que disfruta ese autor, no lo hice, aunque no sé bien porqué, creo fue distracción. Cuando ya apartaba el libro para llevarlo, Philip Roth fue más importante, al contrario de Ungaretti nunca lo había leído, y la gente hablaba de lo bueno que era, del lenguaje aparentemente anodino al inicio de sus novelas y lo tedioso que resultaba arrancar la lectura “pero después se pone bueno” se excusaban, al fin y al cabo los del Nobel no podrían equivocarse tanto.

Así, que devolviendo a Ungaretti a la canasta de monstruos verdes, jóvenes asesinos y médicos especializados en comas profundos, metí a Roth en el bolsillo y puse todo en donde estaba. Pagué $5000 pesos en la caja (algo más de US$ 2 si es que tengo algún lector extranjero), por un buen libro, digo el adminículo, pues de la literatura hablaré cuando pueda escribir la reseña, o al menos cuando por el camino, no se me convierta en anecdotario. Bueno, espero los haga siquiera revisar las canastas.

 

“A los Pisones” Fragmento

2009 Octubre 19
por Bruno

Como he de sospechar muchos de ustedes conocen el Arte poética de Horacio, también conocida como Epístola a los Pisones. Se trata a grosso modo de recomendaciones para la escritura, recomendaciones vigentes  a pesar de los 1950 años que han pasado desde que se supones fue escrita. Está en verso (quisiera saber qué tipo de verso) y es un fragmento. Podría pecar de anquilosado y clásico hasta el colmo, pero sólo lo estaba leyendo y me pareció interesante compartirlo. Lo transcribí de ARTE POÉTICA Y OTROS POEMAS, TRADUCCIÓN Y NOTAS DE OSCAR GERARDO RAMOS. INSTITUTO CARO CUERVO. BOGOTÁ, 1974.

 

ARTE POÉTICA

Emprended un asunto —los que escribís— conforme
con vuestras energías, sopesando qué tanto
vuestros hombros soportan y rechazan. Si el tema
es además muy sólido —tenedlo por seguro—
ni os faltará facundia, ni esplendoroso orden.

Es fuerza y hermosura el orden —o me engaño—
decir ya lo que debe decirse ya, dejando
lo demás para luego y omitiéndolo ahora.

Esto ama, esto desprecia quien aspira a ser poeta.

Hallarás la belleza si eres sutil y cauto
al elegir las palabras, sobre todo si logras
que expresión novedosa restalle del semblante
de vocablos; si acaso se requiere que signos
actuales iluminen lo oculto, bien se puede
extremar la osadía de modo que relumbren
léxicos que no oyeron antiguos Cetegos.
Aquestos neologismos poblarán el idioma,
si hábilmente se toman del manantial helénico.

Ha sido siempre lícito y siempre habrá de serlo
el acuñar palabras signadas por su época.
Al llegar el otoño los bosques van cambiando
sus hojas —una estirpe de palabras sucede
a otra estirpe—  las nuevas florecen y con rito
de juventud se imponen. Nosotros, nuestras obras,
vamos hacia la muerte. Se puede hacer bahías
—regia empresa— robando tierra al mar para abrigo
de las flotas; se puede convertir una estéril,
navegable marisma en campo labrantío
que alimente ciudades vecinas; y se puede
enderezar un río destructor de sembrados.
Hay hechos perecibles, mucho más que las palabras
con su sólida honra y su sonora gracia.

Cada asunto requiere una entonación exacta.
A veces la comedia alza la voz y Cremes
iracundo litigia con perorata túmida.
No le basta al poema ser hermoso, reclama
una interna dulzura y una interna energía
que haga reír si ríe, y haga llorar si llora.
Si deseas mi llanto debes llorar primero.
Entonces tus desgracias me laceran, Peleo
y Télefeo; si en cambio tu expresión no concuerda
con tu sentir, me duermo o me burlo.

Hay mucha diferencia si el que habla es dios o héroe.
Sigue las tradiciones, escritor, o si creas
caracteres, diséñalos iguales a sí mismos.
Pero si te aventuras con un nuevo carácter,
dale una permanente identidad exacta.
Es siempre muy difícil individualizar lo abstracto.

Temas universales serán tu patrimonio
si no rondas el mismo círculo trajinado,
si no te servilizas traduciendo palabra
por palabra, ni te entras por un desfiladero
del que nunca podrías regresar, pues lo impiden
el pudor de tus fuerzas o las leyes del género.

Apura el desenlace, se concreta a la esencia
y olvida todo aquello conocido e insulso.
De tal modo entreteje realismo y fantasía
que entre todas las partes discurre un todo armónico. 
Te inquieta lo que todos reclamamos. Pues óyeme
y mirarás entones a los espectadores
esperar, sin moverse, hasta cuando el flautista
dé la nota que indique la hora del aplauso.

Perfila, pues, los rasgos de cada edad, y el trazo
que transforma a las gentes a través de los años.
Los años, cuando llegan, traen muchas ventajas
pero cuando se alejan también arrastran otras.
No des, por tanto, líneas seniles a un muchacho,
ni viriles a un niño. Procura, pues, que siempre
haya un justo  diseño de edad y circunstancias.

Conviene presentar a los sátiros
burlones  y locuaces, entremezclar lo serio
con lo chistoso, pero sin que un dios o algún héroe,
poco antes revestidos de oro regal y púrpura,
bajen con palabrejas a sombrías tabernas;
o al revés que, tratando de evitar lo plebeyo,
cojan nubes inanes.

Todavía más, me dedicaría a construir mis versos con jerga,
de tal modo que quien también se atreva,
sude y sufra y se frustre.
Así son de honorables las palabras comunes
y es así de importante su secuencia y ensamble.

Tú, el mayor, aunque llevas la guía de un padre,
y aunque el bien ya percibes; no obstante, en tu memoria
retiene  mi precepto: algunas profesiones
toleran medianías. Así un jurisconsulto.
El poeta no puede ser mediocre: ni dioses,
ni público, ni prensa lo toleran. A veces
es agradable cena, una orquesta discorde,
un perfume pesado, una salsa pegajosa,
ofenden. Y sin ellas pudo hacerse e convite.
Ocurre así al poema: su misión placentera,
Si no conquista altura, desciende al precipicio.

El cuento de uno de mis estudiantes (de 6 años)

2009 Septiembre 28
por Bruno

Muchos de ustedes sabrán cual es mi profesión: soy profesor de colegio, así no tenga ningún estudiante. Me explico, trabajo en un colegio, mi contrato afirma que soy DOCENTE, camino como tal, me visto como ellos y cuando me ven los estudiantes me dicen “Profe”; lo que me hace distinto, es que no doy ninguna clase. 

Aunque sea DOCENTE, mis funciones no ameritan pararse frente a un salón a explayar mi amplio conocimiento sobre determinado tema. No obstante, algunas veces los otros porfesores (siendo el que más ‘tiempo libre’ tiene) me piden que los reemplace en distintos cursos.

Así, hoy fui a reemplazar a un compañero en segundo de primaria y en un ejercicio de escritura, un niño me escribió lo que a continuación publico. Basta aclarar que fue un ejercicio sin ningún tipo de preparación, exigido por el aparecido y tirano profesor que nadie conocía. Espero que entiendan al leerlo las razones que me llevan publicarlo.

El niño tiene alrededor de 6 años, es rubio, pequeñito, habla con fluidez y me dice ticher. Lo publicó sin correcciones ortográficas, tal cual lo escribió. Me gustaría que vieran la imagen que acompaña el texto, pero no tengo escáner, así que no se puede.

La Bella Bestia

Betty y Benjamín Bestia estaban muy contentos de su castillo, les había costado años ponerle a punto. Con caracoles en las almohadas.  Los fines de semana, Benjamín se dedicaba a colgar telarañas nuevas. Sólo había un cosa que enorgullecía a Betty y Benjamín más que su castillo y era su su hijo Billy Bestia. Billy siempre tenía lo mejor de lo mejor, y también, pulgas en el pelo. Se enamoró de una chica bestial, se casaron y fueron bestial mente-felices junto con sus padres.

Andrés David

Aunque no es un trabajo excepcional le pusieron “Excelente”. No sé si compartan mi juicio, pero a mí me encantó, y más recordando al niño. Omito el apellido por aquellas cosas del Google y la manía narcisa de estarse buscando. Y no porque el niño se encuentre, sino porque los papás lo hagan y se pierda mi tan merecido trabajo.