Posteado por: Bruno | 19 Octubre 2009

“A los Pisones” Fragmento

Como he de sospechar muchos de ustedes conocen el Arte poética de Horacio, también conocida como Epístola a los Pisones. Se trata a grosso modo de recomendaciones para la escritura, recomendaciones vigentes  a pesar de los 1950 años que han pasado desde que se supones fue escrita. Está en verso (quisiera saber qué tipo de verso) y es un fragmento. Podría pecar de anquilosado y clásico hasta el colmo, pero sólo lo estaba leyendo y me pareció interesante compartirlo. Lo transcribí de ARTE POÉTICA Y OTROS POEMAS, TRADUCCIÓN Y NOTAS DE OSCAR GERARDO RAMOS. INSTITUTO CARO CUERVO. BOGOTÁ, 1974.

 

ARTE POÉTICA

Emprended un asunto —los que escribís— conforme
con vuestras energías, sopesando qué tanto
vuestros hombros soportan y rechazan. Si el tema
es además muy sólido —tenedlo por seguro—
ni os faltará facundia, ni esplendoroso orden.

Es fuerza y hermosura el orden —o me engaño—
decir ya lo que debe decirse ya, dejando
lo demás para luego y omitiéndolo ahora.

Esto ama, esto desprecia quien aspira a ser poeta.

Hallarás la belleza si eres sutil y cauto
al elegir las palabras, sobre todo si logras
que expresión novedosa restalle del semblante
de vocablos; si acaso se requiere que signos
actuales iluminen lo oculto, bien se puede
extremar la osadía de modo que relumbren
léxicos que no oyeron antiguos Cetegos.
Aquestos neologismos poblarán el idioma,
si hábilmente se toman del manantial helénico.

Ha sido siempre lícito y siempre habrá de serlo
el acuñar palabras signadas por su época.
Al llegar el otoño los bosques van cambiando
sus hojas —una estirpe de palabras sucede
a otra estirpe—  las nuevas florecen y con rito
de juventud se imponen. Nosotros, nuestras obras,
vamos hacia la muerte. Se puede hacer bahías
—regia empresa— robando tierra al mar para abrigo
de las flotas; se puede convertir una estéril,
navegable marisma en campo labrantío
que alimente ciudades vecinas; y se puede
enderezar un río destructor de sembrados.
Hay hechos perecibles, mucho más que las palabras
con su sólida honra y su sonora gracia.

Cada asunto requiere una entonación exacta.
A veces la comedia alza la voz y Cremes
iracundo litigia con perorata túmida.
No le basta al poema ser hermoso, reclama
una interna dulzura y una interna energía
que haga reír si ríe, y haga llorar si llora.
Si deseas mi llanto debes llorar primero.
Entonces tus desgracias me laceran, Peleo
y Télefeo; si en cambio tu expresión no concuerda
con tu sentir, me duermo o me burlo.

Hay mucha diferencia si el que habla es dios o héroe.
Sigue las tradiciones, escritor, o si creas
caracteres, diséñalos iguales a sí mismos.
Pero si te aventuras con un nuevo carácter,
dale una permanente identidad exacta.
Es siempre muy difícil individualizar lo abstracto.

Temas universales serán tu patrimonio
si no rondas el mismo círculo trajinado,
si no te servilizas traduciendo palabra
por palabra, ni te entras por un desfiladero
del que nunca podrías regresar, pues lo impiden
el pudor de tus fuerzas o las leyes del género.

Apura el desenlace, se concreta a la esencia
y olvida todo aquello conocido e insulso.
De tal modo entreteje realismo y fantasía
que entre todas las partes discurre un todo armónico. 
Te inquieta lo que todos reclamamos. Pues óyeme
y mirarás entones a los espectadores
esperar, sin moverse, hasta cuando el flautista
dé la nota que indique la hora del aplauso.

Perfila, pues, los rasgos de cada edad, y el trazo
que transforma a las gentes a través de los años.
Los años, cuando llegan, traen muchas ventajas
pero cuando se alejan también arrastran otras.
No des, por tanto, líneas seniles a un muchacho,
ni viriles a un niño. Procura, pues, que siempre
haya un justo  diseño de edad y circunstancias.

Conviene presentar a los sátiros
burlones  y locuaces, entremezclar lo serio
con lo chistoso, pero sin que un dios o algún héroe,
poco antes revestidos de oro regal y púrpura,
bajen con palabrejas a sombrías tabernas;
o al revés que, tratando de evitar lo plebeyo,
cojan nubes inanes.

Todavía más, me dedicaría a construir mis versos con jerga,
de tal modo que quien también se atreva,
sude y sufra y se frustre.
Así son de honorables las palabras comunes
y es así de importante su secuencia y ensamble.

Tú, el mayor, aunque llevas la guía de un padre,
y aunque el bien ya percibes; no obstante, en tu memoria
retiene  mi precepto: algunas profesiones
toleran medianías. Así un jurisconsulto.
El poeta no puede ser mediocre: ni dioses,
ni público, ni prensa lo toleran. A veces
es agradable cena, una orquesta discorde,
un perfume pesado, una salsa pegajosa,
ofenden. Y sin ellas pudo hacerse e convite.
Ocurre así al poema: su misión placentera,
Si no conquista altura, desciende al precipicio.

Posteado por: Bruno | 28 Septiembre 2009

El cuento de uno de mis estudiantes (de 6 años)

Muchos de ustedes sabrán cual es mi profesión: soy profesor de colegio, así no tenga ningún estudiante. Me explico, trabajo en un colegio, mi contrato afirma que soy DOCENTE, camino como tal, me visto como ellos y cuando me ven los estudiantes me dicen “Profe”; lo que me hace distinto, es que no doy ninguna clase. Aunque sea DOCENTE, mis funciones no ameritan pararse frente a un salón a explayar mi amplio conocimiento sobre determinado tema. No obstante, algunas veces los otros porfesores (siendo el que más ‘tiempo libre’ tiene) me piden que los reemplace en distintos cursos. Así, hoy fui a reemplazar a un compañero en segundo de primaria y en un ejercicio de escritura, un niño me escribió lo que a continuación publico. Basta aclarar que fue un ejercicio sin ningún tipo de preparación. Exigido por el aparecido y tirano profesor que nadie conocía. Espero que entiendan al leerlo las razones que me llevan publicarlo. El niño tiene alrededor de 6 años, es rubio, pequeñito, habla con fluidez y me dice ticher. Lo publicó sin correcciones ortográficas, tal cual lo escribió. Me gustaría que vieran la imagen que acompaña el texto, pero no tengo escáner, así que no se puede. 

Andrés David

La Bella Bestia

Betty y Benjamín Bestia estaban muy contentos de su castillo, les había costado años ponerle a punto. Con caracoles en las almohadas.  Los fines de semana, Benjamín se dedicaba a colgar telarañas nuevas. Sólo había un cosa que enorgullecía a Betty y Benjamín más que su castillo y era su su hijo Billy Bestia. Billy siempre tenía lo mejor de lo mejor, y también, pulgas en el pelo. Se enamoró de una chica bestial, se casaron y fueron bestial mente-felices junto con sus padres.

Aunque no es un trabajo excepcional le pusieron “Excelente”. No sé si compartan mi juicio, pero a mí me encantó, y más recordando al niño. Omito el apellido por aquellas cosas del Google y la manía narcisa de estarse buscando. Y no porque el niño se encuentre, sino porque los papás lo hagan y se pierda mi tan merecido trabajo.

 

 

Posteado por: Bruno | 24 Septiembre 2009

Viñetas (Caricaturas)

Existe un  dibujante Chileno (Alberto Montt) del que algunos de ustedes habrán visto viñetas en facebook o en la página oficial. Además, otro mejicano (Salle), que no se si lo han visto, pero también se dedica a lo mismo: hace caricaturas, pero con un corte social y político. Indistintamente de cual de los dos vea me provocan una generosa sonrisa. A Salle lo vi por un link que el l.o.t.Ó.f.a.G.o dejó en su blog, enlazando EL ESPÍRITU DE LOS CÍNICOS; a Montt lo encontré perdiendo la vida paseando de blog en blog.  Y dado que el internet da la posibilidad, les dejo una Antología de algunas de ellas. No sé mucho poner imágenes pero sin embargo haré el deber de dejarles el trabajo lo mejor hecho.  Arrancamos:

 I

"Al César lo que es del César a Dios lo que es de Dios"

"Al César lo que es del César a Dios lo que es de Dios" II"Y qué decir de un complejo de delfín"

 

II 

arbusto copy

 

III

"Esperemos nunca nos pase"

"Esperemos nunca nos pase"

 

IV

¿Síndrome de estrés postraumático?

¿Síndrome de estrés postraumático?

 

V

Tolón, tolón

Tolón, tolón

 

VI

tablas

VII

pirata-loro

VIII

Qué más cierto...

Qué más cierto...

IX

quehacerencasode1

X

quehacerencasode2

 

Posteado por: Bruno | 17 Septiembre 2009

Contándoles alrededor de la nada

Me ha sorprendido, no sé si decir grata, o simplemente, sorpresivamente, lo bien que caló mi escupitajo a la cara de MI.ARTE que fueron las siete partes. Desconozco cuántos habrán leído más allá de la primera parte, o en cuántos funcionó el ejercicio de Marketing realizado en los títulos de algunas de mis entradas (ver títulos). Pero, por los comentarios sé que algunos se arriesgaron a perder su tiempo (reconociéndoles lo tedioso que resulta el monitor para quienes aún disfrutamos de un libro desvencijado), así como los otros, que se acercaron para decirme qué tan confundidos habían quedado al leer la última línea o qué apreciación les merecía mi juego autodestructivo. En alguna parte del diario (alguna parte del diario) hablaba sobre la ansiedad derivada de las estadísticas de visitantes. A excepción del día en el que publiqué la última parte, las mías nunca pasaron de siete u ocho. “Mami ha vuelto” me mereció la asombrosa suma de treinta visitas en un día. No serán muchas para la mayoría de ustedes, pero para mí fueron suficientes. Fantaseé con que todos me habían seguido parte a parte, leyéndome en días no coincidentes; con que como en periódicos o revistas de antaño, cada vez que mi blog quedaba a la cabeza del listado, picaban para leerme y que eso explicaría la avalancha de entradas propias del Final. Reconozco que me encontraron por GOOGLE con frases tan peculiares como SOY HOMBRE Y QUIERO QUE OTRO HOMBRE ME VIOLE COMO LE AGO, o con las búsquedas más recurrentes: METERTELO, PUTAS, PUTITAS, PUTAS BARATAS, entradas que sin duda engordaron mis siete tradicionales. Pero, no todas fueron vistas de maricas pobres, feos sin plata u onanísticos (perdón, viene de onanismo) adolescentes. También hubo una que, perdida y posiblemente decepcionada de lo que encontró, escribió en la barra del buscador SE ENTRISTECEN LOS CANARIOS CUANDO SU PAREJA HA MUERTO, otra que engordo tiernamente las siete vistas promedio. Les cuento como anécdota, además porque ya estaba cansado de pensar cómo actualizar el blog y esto fue una salida fácil. Les agradezco ENORMEMENTE a quienes se tomaron el tiempo de leerme, créanme que en retribución haré lo mismo (pero sólo en retribución) mis comentarios serán mi testimonio. Y si algún día sale otra cosa la pondré, al menos para soñar con que alcancé las 200 visitas en total.  

Posteado por: Bruno | 10 Septiembre 2009

“Mami ha vuelto” (7)

Al fin la parte final de todas las partes (7)

Recuérdalo, salimos de comer helados, tomar cafés y tratarte de puta. Los pasillos son alamedas del parque, pisa con cuidado, escucha el crujir de las hojas secas ¡fíjate, los árboles dan su mueca profunda! Bésalo, que él también camina con nosotros. Toma, lo acerco a tí. Lo bañé como leímos en esa revista para padres, huele a la loción que compraste el día que supimos que nacería. Lo vestí como tanto te gusta ¡Mírame que te hablo! Tócalo. Llora en la noche, te extraña y necesita que lo acaricies. Estarás así mucho tiempo, paradójicamente nunca podrás disfrutarlo. Y seguirás viniendo a visitarme y yo tendré éste bebé en las manos; te diré a diario —o cuando vengas—, que es tu hijo, que lo salvé de las aguas amnióticas y de la horca de tu ombligo. ¡Eres una puta! Éste es mi hijo ¿acaso no lo ve? Yo soy un buen padre. Aléjese de mí, pero acarícielo a él. Hágalo suave, mire qué bonitos que son sus ojos. No es cierto que tengas las tripitas de trapo ni que tus ojos sean dos botones, mamá miente, la puta miente. Y no llores bebé, que no es culpa tuya tener una mamá de la calaña ésta. Que hasta me decía haberla violado en un sitio en el que no estuve, sí como escuchas cucarrón —cuchicuchicuchi—, y entonces se quedaba callada y yo le decía muchas cosas para que no se fuera y se quedara con nosotros. Mírala que acaba de venir, mírala como se va, regresa y se va, porque no es más que una puta ¡UNA PUTA, PUTA, PUTA, PUTA! Regresó, saluda bebé antes de que se aleje por entre las paredes con su cara de puta, puta, de miserable marsupial antiséptico, que se colgó contigo dentro, de puro egoísmo. Que se hizo de humo, contigo en la pancita arañada, para dejarme solo y poderse largar con ése que aparecía en las noches y la ponía como loquita; el mismo que, apunta de palabras suavecitas, la incitó a que se punzara los oídos con los lápices de escribir las tareas, para librarse, para no escuchar-lo más y oír mejor la sangre en cascada.

Que regresa y se va, tralalalalá,
viene vestida con bata, tralalalalá,
a mirar a su niño, tralalalalá,
asfixiarse en su panza. 

Que se ha hecho de humo, tralalalalá,
para odiar a su hijo, tralalalalá,
por traerle consigo, tralalalalá,
un ser sibilino.

Y te canto mi niño para que recuerdes que yo sí te amo, y que a tí te amo igual Mi vida. No es cierto que tengas los brazos de caucho ni la boca pintada, y menos las tripas de trapo; tampoco, que de aquél sepa si es o no sibilino, pues nunca supe qué le decía, pero mami se reía mucho, y después lloraba y tú estabas dentro. Si le profetizaba no lo sé. Pero lo que sí sé es que la dejó sorda y colgada. Y ahora yo te cuido y te cuidaré, y le contaré a la mami que fui yo quien te salvo cuando morías de aire, te hice en mis brazos, y no estoy en un parque, pero le digo que sí; y hace mucho que no como helado, pero le digo que sí; que no me gusta caminar, pero le digo que sí, y que yo la violé y que me excita, porque si tuviera que decir algo, respecto a alguien, sabría tener dos o tres palabras destructivas. Muchas veces no serán las más lúcidas, pero sí las más hirientes. Pero, háblale que ya regresa, y ya se va ¡PUTA!, no te saluda, te amo Mi Vida. Cuídate esos labios, ambos, no olvides el rubor en las mejillas, respirar profundo cuando vuelvas, porque la muerte es la soledad eterna. Mi hijo, ya no estará solo. Dale, una sonrisita a mami, mírala cómo se hace humo, cómo no es nadie con ese collar de soga, lo oídos sangrantes y el vientre hueco.

Dije que para ayer la última parte, pero no tuve tiempo de subirla. Hoy subo la penúltima, porque estaba más larga de lo que pensé y queda tediosa para leer en panatalla. Léanlo los que lo hayan hech0 y los que no deben empezar desde la parte 1 “Soy un miserable. Te violé en la fiesta a la que no fui”

 

…Y menos lo haría contigo tontita, tú que me traes como canario a canarita, con ganas de pisarte las amarillas plumas, y hacerte que me pongas dos huevitos para cuidártelos y protegértelos. Pero no me mires como si me hubiera caído del zarzo que yo lo que ando es caído de ti, como la pulga del perro, como la pera del naranjo; loquito por tu boca, por haber ido a la fiesta. No te imaginas lo que me gusta ser parte, al menos, de tus delirios etílicos. Cómo desearía haber sido yo el que tuvo la oportunidad de conocerte por dentro. Que fuera mi lengua la que humedeció tu oreja, mi cresta ilíaca la que te amorató, mis palabras las que te convencieron de darte la vuelta. Pero no, no soy nada y menos un conquistador. Soy un miserable y te violé en la fiesta a la que no fui ¿Quieres que salgamos de aquí? Que caminemos, para verte cómo es que te enterneces de lágrimas con mi perrito cocolo, batiéndote el ñoco. Ven, caminemos, agárrame del brazo, hazme sentir como un edecán y a tí como a la miss. Ya te pague los cinco helados y los dos cafés que te tomaste, pero sigo sin tener con qué pagarte las piernitas abiertas. Quisiera creer que es menos puta que la apariencia. Tranquila que ya lo sé. Es que es difícil creerle, más cuando no recuerda nunca cómo, cuándo ni con quién, y me anda confundiendo y haciéndome sentir importante que dizque porque nadie te ha tratado como yo. No obstante, aludiendo a la posibilidad verosímil de que existiera en tu vida, no como novio, esposo, amigo o amante, sino como ALGO simplemente, es absurdo no haberte escuchado nunca más decir de nuevo que me amas. Porque hemos estado tan solos y tú tan acompañada. Da tristeza que no nos recuerdes, tener que jugar y seguirte los juegos, hacerte creer que no me conoces, más que por una noche furtiva. Nunca fui, porque nunca hubo fiesta. Nunca te violé porque siempre fue consentido. Eres lo más importante y tú lo sabes. Escúchame, que nada hay para mirar tras la ventana. No te hales así el cabello, ya sabes lo que ha dicho el médico. Aunque, no haya tenido tanta razón como he creído, pues fue él quien me ordenó seguirte cuando divagues, que era por tu bien Mi Vida, que así podrías mirarnos otra vez a los ojos y decirnos cómo es que nos llamamos, de qué color es que tenemos el pelo, quién es el padre y quién es el hijo, a quién nos parecemos. No olvides ponerte rubor carmesí en la cara, estás pálida y ojerosa. Límpiate los labios que la saliva se está saliendo. Respira profundo para que te quites la asfixia de la boca. Muévete un poco que vamos caminando, recuerda que estamos saliendo de comer helados, de tomar cafés, de hablarte de marsupiales y tratarte de puta siguiéndote en el juego que propusieron tus gestos. No importa que las paredes sigan siendo blancas y sólo tengamos la luz a chorros por las ventanas. No importa que para vestir solo tengas ese vestido blanco cortico, que  debas tomar cosas que no te gustan, que te lleven y te traigan, que tengas que ser atada a la cama porque todo es por tu bien Mi Vida, eso dice el médico, los médicos.

 

Posteado por: Bruno | 7 Septiembre 2009

Putitas andeneras, nuevo local OUTLET. (5)

No había tenido tiempo ni de pasarme por acá, pero les dejo la siguiente parte, en la noche el final. Disculparán lo errores de ortografía pero como escribí se fue.

 

….Continúas diciendo, que si tuvieras la oportunidad de  regresar a ése momento cuando te daba la vuelta sobre la desvencijada mesa, te bajaba el pantalón para tomarte sin reparos, sin compasión de tus labios “secos” ni de tu virgen condición habrías sido menos tonta. No has entendido siquiera lo de los marsupiales, ahora sí lo serás menos para ser violada. Los ultrajes siempre son mejores con la idiotez latente, a veces no tan excesivamente como la que te cargas en las esculturales espaldas, con un tantico bastaba, pero sí importantes para convencer. Claro, también necesito convencer, o crees que cuando te lo arrimé con el reggaeton aquel no te estaba diciendo cositas sucias, siseaditas a la oreja, que cómo te me has puesto de bonitica, las tienes duras y redonditas, pareces una vaca lechera, como para ordeñártelas y quitarte ese peso metafísico del pecho; amamántame que soy tu ternero, déjame ponerte la mano por acá o mejor por allá ¿el dedito dónde? Alguien le ha dicho lo linda que se ve. Le decía y se lo digo. Se ve hermosa, sobre todo cuando recuerda y tiene ese marsupial de izquierda en la mirada: todo él con gafas y un cajón inmenso de dónde extrae hojas amarillas y las deja caer desde la ceja izquierda hasta su boca para que tenga algo que decir y no se le quede fosilizado en los ojos el olvido como a un trapecista la ansiedad en-red-hada. Sin embargo, debería alguien decirle a ése marsupial archivista que los recuerdos de verdad no están en cajones, ni se lanzan de ceja-a-boca, que eso es muy romántico para ser la parte poética de un historia como la nuestra, que aquí lo que toca es buscárselos entre las piernas, en los hematomas que quedaron en la parte en la que mi cresta ilíaca golpeó-aría sus aduraznadas nalgas, en los pellizcos que tenga junto a los pezones y en-de cuántas uñas da testimonio tu rellenita panza, pues me gusta marcar cuando violo, aún cuando jamás lo he hecho.

Posteado por: Bruno | 28 Agosto 2009

4.

Sigo con lo que había escrito, disculpen no haber hecho la entrada pero no había tenido tiempo. Ojalá les entretenga.

 

Ya lo sabía, poco sabe de vergüenzas o es que ¿así se viste una mujer decente? ¿no se ha visto? Pareces una Putita de las que frecuenta quien quiere una enfermedad antes de trago de vodka blablablablablablablaskaya, y entonces fuma Pielroja y le pide que mamita que te lo pongas en la boquita, no, pero sin eso, no quieres comerte el dulcecito quitándole el papel; y a la putita, así como a tí, o mejor igualita a tí, le trepan los marsupiales, que no se frotan en las mejillas, sino que tienen máscaras y miran de soslayo y nunca se apenan, porque conoces más palos que una ardilla, mi amor, qué te cuesta y el marsupial sonríe como diciendo poor Hp, porque los marsupiales no saben de idiomas, aparecen y se van y son universales y no tienen país, son Cosmopolitan como diría la revista de la princesa de suelas moradas. Pero al fin, puta y tú son lo mismo (la misma, la misma, la misma, la misma) sólo creo que la puta se avergüenza más y se entristece menos, es frentera y está sobre ti, por encima, aclaro, porque ya se te coloreaba la horda de marsupiales babeantes. Sí, mejor que usted,  que sólo come helado y te abres y te la abres, te arrodillas y hablas sólo con oes, que usted, que si le hubiese pedido que abriera la trasera habría terminado inundándole las orejas hasta que lloraras espeso. Sin hueco por tapar decía una amiga. Al menos le falta la sinceridad, el amor diáfano y puro de una putita andenera; haber cobrado, igual creo que su tarifa no excedería la de una perrita OUTLET-OFFSALE. Sigue ofendiéndose, ya le dije, no tengo marsupiales en la cara y adolezco ausencia de hipocresía. No me gustan los rodeos sobre todo cuando al vaquero se mantiene mucho tiempo sobre el toro y el público aplaude, porque lo mejor es ver cómo se revuelcan los marsupiales masoquistas y se les caen las máscaras y son realmente ellos. ¿Otro helado? Pídalo que para eso trabajo. Para comprarte helados y no tener plata para comprarte esas piernitas abiertas. Siéntese bien que se le ve todo, le dice mi mamá a mi hermana, pero por mí, que tú te me sientes más cerquita para verte los bordes, ahí donde la pierna deja de ser pierna pero tampoco se llama tobillo, arriba justo como se te ve ahora con es falda trepada hasta las nalgas. A la fiesta nunca fui y si te violé, fue con un pipi prestado, que espero haya sido de buen tamaño y aguantara más de lo que yo aguanto. ¿cinco? ¡Latin Lover!…

Posteado por: Bruno | 25 Agosto 2009

Parte III

Continúa…

El hecho de que haya venido, después de despertar, bañarse, vestirse, desayunar, caminar, tomar el bus, caminar, acariciar un perrito cojo, enternecerse por el mismo perro cojo, esbozar una lágrima en nombre del animal mencionado, sentarse, mirarme, hablarme, odiarme, pedir helado (a pesar del odio), comer, lamer, preguntar y ser absolutamente idiota cuando le explico algo, no la hace ser o no ser. Eso es parte de la vida y vivir no significa ser. ¡OCUPA UN ESPACIO EN EL MUNDO! Pero, no es. A eso es a lo que me refiero cuando le digo que es absolutamente idiota. Será actriz, poeta, escritora, cuentista, filosofa, cocinera, lo que quiera, pero de no ser, no sabe ni mierda. Lamento mi agresividad, no se imagina cuánto. No, no se lo digo con sarcasmo, sólo pruebo que no erro cuando la considero con poca capacidad para entender. Le explico de nuevo: no tengo marsupiales en la cara. No puede ser posible que no sepa aún de qué hablo. No soy sarcástico, pero tampoco siento pena de mis palabras y el efecto denigrante que, cree, tienen sobre su tan deseable figura. Digo figura porque de lo suyo es lo que dice le he ofendido. Yo pensé que todo el tiempo hablábamos de lo mismo. No dice acaso, que he sido un rufián y un depravado de potrero. Aunque no haya sido en un potrero sino en la fiesta ésa a la que nunca fui. En la que asevera, con el dedo apuntándome a los ojos, haberme visto rondándola, cortejándola, arrimándoselo mucho cuando bailábamos y embutiéndole ron por todo orificio posible ¡qué más quisiera que hacerle lo del ron! me parece sexy y creo que a usted también o si no, no lo recordaría con ese marsupial lascivo que se frota en su mejillas y se las pone rojas.

 

Y aquí la parte siguiente… nada más para decir.

Pasa a veces uno que otro, con sus bichitos deformando los músculos. Pero, en ninguno hay tantos bichos y pocos pezones como en los suyos ¿sus qué? Pues sus músculos. Le ha de parece confuso saber que la violo sin que se dé cuenta, todos los hombres lo hacen, soy sincero. Directo. Los rodeos me irritan, sobre todo cuando hay payasos que se esconden en barriles. Por supuesto, eso es gringo. Igual, me irrita sin que eso me haga xenófobo. Soy más bien somnófilo: me gusta penetrarte cuando duermes, me excito y soy un mal amante. Precoz. Yo la tuteo cuando me dé la gana, y cuando no, pues no. No me interesa ser dulce para usted. Para eso, ése helado que me hizo comprar. Yo vengo es aclararle lo que usted dice que le hice. No puedo aseverar que haya o no haya sido. De raro no tendría nada, lo hago seguido metiéndome en las noches por las ventanas. Muy fácil, de mí se fueron las marsupiales. La gente se molesta frecuentemente cuando toma café conmigo y puedo ver cómo los bichitos giran su cabecita y me escupen saliva lechosa. Odian. Me odian. Yo a veces soy el que no es, y a veces el que sí es ¿No me entiende? Recuerda, hace poco le hablaba de las personas que odian cuando toman café con-de personas que no son. Es como decir que me siento de uno u otro lado de la mesa. Así  como estamos tú y yo ahora. Decidir quién no es, es su tarea, empero, está claro ¿quién acusa a quién? Usted a mí ¿estoy aquí? Lo afirma con certeza. ¿Está usted aquí? Me afirma agresivamente. No se me estrese, ya casi llego al punto.

Entradas antiguas »

Categorías